Hoy estoy de mala leche.
Hoy os veo como sóis:
infladas de orgullo por logros miserables,
mirando a la plebe desde lo alto de una colina
que sólo existe en vuestra imaginación.
Hoy me veo como soy:
fracasada en múltiples aspectos,
admitiendo la derrota
y confirmando así vuestra victoria.